August 20, 2020

Bitcoin, el origen de la economía descentralizada. Parte 1.

La forma más fácil para entender el Bitcoin es mediante la comparación con el dinero tradicional.

El único problema es que, aunque el dinero lo usemos a diario, muy pocos entienden cómo funciona realmente y una de las ventajas de Bitcoin es que hace que sus usuarios se cuestionen sobre el dinero y la economía. Algo que no se enseña en las escuelas, pero sí se usa a diario.

Los que trabajan por un salario en realidad están cambiando su tiempo y su esfuerzo por dinero, sin saber realmente cómo funciona la economía. Estaremos de acuerdo que un billete es un trozo de papel pintado al que le asignamos valor, pero en el fondo no es más que un trozo de papel.

Entonces: ¿Por qué se acepta el dinero como medio de pago? Para explicar esto tenemos que adentrarnos en el origen del dinero.

Al principio, antes de que apareciese el dinero, todo se hacía mediante el intercambio (trueque) pero algunos intercambios eran complejos. ¿Cuántas gallinas valía una vaca? Tengo un campo de patatas y aún no es época de cosecha, pero igualmente necesito comer. ¿Cómo puedo intercambiarte un producto que aún no tengo?

De forma natural apareció el dinero mercancía para solventar este tipo de problemas. Entonces: ¿Qué es el dinero? Es un lenguaje que permite tener una forma de contabilizar y facilitar los intercambios y para que se acepte como moneda debe tener unas características básicas. Fácilmente transportable, escaso y divisible.

Cada cultura usó distintos métodos que fueron aceptados como dinero mercancía. Por poner un par de ejemplos, algunos usaron el cacao, otros usaron la sal (de ahí proviene la palabra salario). Por tanto, el dinero, en sí mismo, puede ser cualquier cosa que acordemos que tiene el mismo valor para todos y sirva para el intercambio y la contabilidad.

Más adelante se sustituyó el dinero mercancía por monedas y cada cultura las hacía de un material distinto, pero mayoritariamente de un material escaso. Junto con las monedas aparecieron los primeros impuestos, básicamente para financiar guerras. Como curiosidad, el primer método para recaudar impuestos era recortando una parte de las monedas y ese es el origen por el cual muchas monedas de hoy en día tienen los bordes estriados. Al mismo tiempo que aparecieron las monedas, también lo hicieron los primeros banqueros ya que era muy pesado transportar todas las monedas de oro y si siempre ibas con todo tu dinero encima corrías el riesgo de que te asaltaran y podías perderlo todo. El banquero te escribía la cantidad depositada en un papel que te serviría para reclamar de nuevo el oro depositado y es de esta forma cómo nació el papel moneda.

Al final resultó que la gente no quería su oro, les servía sólo con el papel que decía que poseía ese oro almacenado, así que los banqueros al ver que las reservas se acumulaban y que la gente prácticamente nunca retiraba todo el dinero, empezaron a prestar dinero de unas personas a otras, y así es como nació la figura de los bancos, intermediarios que hacían moverse el dinero de un lado a otro y por ello ganaban comisión, una comisión adicional a la que ganaban por guardar el dinero de los depositantes.

Después de muchas décadas en las que la economía de la humanidad se ha sostenido en base a terceros, de diferentes crisis que han llevado a auténticas bancarrotas financieras a miles de personas, y de trabajar en base a un sistema centralizado que ha demostrado sus carencias una vez tras otra, hace tan solo 11 años (2008), apareció lo que, para muchos, es la mayor revolución económico-financiera desde el nacimiento del papel moneda: Bitcoin.

Una persona anónima o bien un grupo de personas (todavía se desconoce), bajo el seudónimo de Satohi Nakamoto, después de la crisis financiera del 2008 propusieron un sistema para crear dinero digital, una moneda que no existe en forma física, una moneda creada para internet, el dinero de las personas y para las personas, basada en matemáticas y máquinas autónomas que eliminan la necesidad de bancos intermediarios y gobiernos. Una moneda sin límites geográficos, descentralizada, resistente a la censura y totalmente inclusiva para que cualquier persona con un ordenador o un móvil y conexión a internet pueda acceder a ella.

El motivo principal que inspiró a Satoshi fué el escándalo de los bancos con sus hipotecas subprime. No era posible que las entidades bancarias privatizaran los beneficios e hicieran públicas sus deudas y al final los contribuyentes fuesen los que asumieran la irresponsabilidad bancaria. Satoshi se inspiró en varias ideas de los años 90 para crear la obra maestra que cambiaría el mundo, una moneda desvinculada de los bancos y de los estados. Lo desarrolló en secreto por las posibles consecuencias de esa gran hazaña y tuvo ayuda para desarrollar el software. Una vez lo dejó funcionando desapareció para siempre sin dejar rastro, dejándonos un regalo a la humanidad ya que había conseguido crear la primera moneda digital 100% descentralizada funcional.

Satoshi presentó un documento llamado White Paper (Libro Blanco) donde detallaba el funcionamiento de todo el sistema y meses después proporcionó el software necesario. Creó un sistema capaz de funcionar autónomamente y transferir valor sin la necesidad de confiar en un tercero, imposible de corromper y de código abierto que la comunidad ha seguido mejorando desde su creación.

Cualquier persona con conocimientos puede aportar ideas de mejora y si la comunidad está de acuerdo se aplicará dicha mejora, lo que la convierte en democrática. Así pues, Satoshi puso la semilla y la comunidad ha seguido mejorando su creación de forma altruista sin cobrar por ello. Algo muy parecido a la enciclopedia más grande del mundo, la Wikipedia, un gran esfuerzo conjunto sin compensación económica directa.

Así pues, bitcoin nos abre la puerta a un nuevo mundo colaborativo, donde premia la inclusividad, la descentralización y la usabilidad por encima del lucro de unos pocos.

Conoce más sobre Bitcoin en el siguiente post, Bitcoin, el origen de la economía descentralizada. Parte 2.