August 20, 2020

Bitcoin, el origen de la economía descentralizada. Parte 2.

Bitcoin son dos cosas al mismo tiempo: Un sistema de pago, como podría ser Paypal y una moneda (€, $, etc). Con B mayúscula es el sistema de pago y con b minúscula es la moneda, aunque común y erróneamente se asocie a la moneda con la mayúscula.

Una de las grandes controversias de nuestro sistema actual es la privacidad de las transacciones que realizamos a través de internet. Cuando realizamos transferencias mediante tarjeta de crédito, Paypal u otro tipo de pasarela de pago, nuestros datos personales están expuestos ya que es un requisito indispensable para todos los proveedores de servicios. En el caso de bitcoin es diferente, y es esta, una de las características que lo hace un sistema de pago completamente disruptivo.

Así pues, el uso de bitcoin nos permite salvaguardar nuestros datos personales a la hora de realizar una transacción, debido a que a través de la tecnología blockchain no es necesaria la participación de una tercera persona para efectuar una transferencia, naciendo así un sistema de pago totalmente descentralizado, sin necesidad de intermediarios y con una mejor increíble tanto en seguridad como eficiencia. Cabe destacar que el bitcoin, y en definitiva, la Blockchain, no es 100% anónimo. Debido a la transparencia que ofrece la tecnología, permite a todo el mundo seguir todos los movimientos entre billeteras, pudiendo identificar ciertas billeteras como pueden ser, por ejemplo, las de los Exchanges o billeteras identificadas previamente por terceros, haciendo que la privacidad sea pseudo-anónima.

Otro gran problema que vino a solucionar bitcoin es el problema de la hiperinflación. Muchos gobiernos cuando deciden imprimir demasiado dinero devalúan su propia moneda, con bitcoin eso no ocurre, solo habrá 21 millones el año 2140 y se crean las monedas de forma regular y aproximadamente cada cuatro años se reduce la creación de nuevas monedas a la mitad (fenómeno conocido como halving). Con este sistema se consiguió crear una moneda digital escasa, que muchos la reconocen ya como el “oro digital”.

Se dice que es una moneda que elimina el intermediario, pero en realidad solo elimina la necesidad de las entidades bancarias o gobiernos para transferir valor. Esto es así porque existen los conocidos como mineros (intermediarios - máquinas) que ejecutan las transacciones y crean nuevos bitcoins, más adelante hablaremos de ellos.

De hecho, este último punto es el más relevante de todos, puesto que se consiguió evitar lo que se conoce como el doble gasto (double spending), principal problema de cualquier acto que se ejecuta en internet: se puede copiar. Gracias a Bitcoin, cada transacción en su blockchain es única e irrepetible, identificable y no se puede borrar ni eliminar. Esta es la verdadera “magia” de Bitcoin.

Bitcoin Etiqueta

La Blockchain es el gran regalo al mundo, un sistema que tiene infinidad de utilidades fuera de las criptomonedas, pero simplificando mucho, tan sólo es una base de datos con esteroides, inmutable y sobre todo, descentralizada. Existen copias de la blockchain en todas partes y por ese motivo no se puede manipular. Cualquiera lo puede consultar en todo momento. Cada transacción de la historia queda registrada para siempre. La base de datos consta de un registro de todos los envíos y todas las wallets (monederos) existentes con el saldo actual disponible en cada una.

El nombre de Blockchain lo entendemos como su traducción literal del inglés, cadena de bloques. En cada bloque se incluyen todas las transacciones que caben en dicho bloque, cada diez minutos aproximadamente, se crea un nuevo bloque. Los nuevos bloques están protegidos por fórmulas matemáticas muy complejas que solo se pueden resolver por fuerza bruta, es decir probando resultados uno a uno. Cuanto más grande es la red más complejos son los puzzles matemáticos a resolver por los mineros y su dificultad se adapta de forma automática según lo que ha sucedido en los anteriores bloques, aproximadamente, cada 2 semanas o 2016 bloques. Los mineros son equipos sofisticados creados específicamente para resolver estos puzzles tan complejos, a día de hoy cada ordenador hace trillones de operaciones por segundo y hay cientos de miles de estos ordenadores repartidos por el mundo.

Una vez resuelto el problema quedan registradas dentro del bloque todas las transacciones que estaban en lista de espera y los demás mineros deben comprobar que efectivamente se ha resuelto el puzzle. Las comprobaciones son bastante más sencillas y rápidas. Cuando el primer minero resuelve el problema el bloque se añade a la red y el que lo ha resuelto recibe una recompensa en bitcoins, y así es como se generan los nuevos Bitcoins que entran en circulación. Cada cuatro años se reducen las recompensas a la mitad.

Para que no se puedan modificar los bloques, cada bloque contiene lo que se conoce como hash, que es como un número de seguridad único e irrepetible que, si cambiases una sola coma de información contenida dentro del bloque, cambiaría por completo el hash y ese bloque quedaría invalidado por fraudulento.

Los bloques se enlazan, unos con otros, porque el último bloque aparte de su propio hash incluye el hash del bloque anterior (comienzas a entender por qué se conoce como “cadena de bloques” ¿verdad? Este hash en cadena es lo que permite que la blockchain sea incorruptible.

La blockchain funciona por el sistema P2P (peer to peer), es decir, de uno a uno (de usuario a usuario) que es el sistema comúnmente conocido para bajar películas o software de internet y funciona de la siguiente manera: Todos los usuarios se conectan entre ellos y los que tienen la misma película de cada uno se descarga una porción de la misma. Satoshi se inspiró en esta tecnología para crear Bitcoin, pero antes tuvo que solventar el conocido problema del doble gasto. En un mundo digital donde todo se puede copiar, ¿cómo podía crear una moneda que sólo se pudiese enviar una vez y que no se pudiese enviar de nuevo? La solución fue la clave de todo. En realidad, cuando enviamos bitcoins no estamos enviando bitcoins, ya que los bitcoins nunca se mueven, sólo cambian de manos (billetera).

El sistema funciona con dos claves. Una es la clave pública y la otra la clave privada. Todos los mineros con la clave pública pueden comprobar que tú eres propietario de esa clave privada asociada a tu wallet sin necesidad de saber cuál es tu llave privada, ya que la blockchain es abierta y cualquiera la puede consultar a tiempo real. Si se “envía” un bitcoin desde el punto A al punto B, los mineros registran esa operación y al validar el bloque asignado para esa transacción, se registra un cambio contable en el llamado libro mayor y el wallet del punto B pasa a tener ese bitcoin que ha recibido. En este sentido, si el wallet del punto A intenta mandar de nuevo el bitcoin no podrá ya que en el libro mayor aparece que ya no posee ese bitcoin, sólo el wallet del punto B podrá enviar ese bitcoin firmando con la clave privada de su wallet.

En definitiva, a través de bitcoin se pueden realizar transacciones sin necesidad de intermediarios privados, ya que es la propia red de mineros y la comunidad quien hace el trabajo de verificación para evitar el doble gasto.